DESDE 2015

CONNECT + DEVELOP + INNOVATE

Eduardo Prádanos Grijalvo

CEO de la agencia de innovación creativa FLUOR y fundador de Innovación Audiovisual.

Además, es director del Postgrado en Branded Content y Transmedia Storytelling (Inesdi), el único español miembro del Comité asesor del EuroTransmedia, profesor de Nuevos Medios en la Escuela Internacional de Cine y TV de Cuba y autor del blog eduardopradanos.com.

FLUOR Lifestyle Manifiesto FLUOR · 04 noviembre 2015 · 7:00 am

Manifiesto FLUOR

Éste es nuestro Manifiesto, el cual queremos hacer público porque de verdad creemos en él:

 

  1. INNOVACIÓN

Salir continuamente de la zona de confort. Solo ahí seremos de verdad innovadores y diferenciales. Toquetear todas las plataformas/tecnologías/productos que puedan llegar a ser necesarios para nuestro trabajo. Aunque no nos gusten, esto debe ser un compromiso. Innovar como filosofía de vida. Intentar hacer cosas por primera vez. Entender que antes el que hacía lo mismo triunfaba pero a día de hoy es al revés. Enfrentarnos a nuestros miedos. Por ejemplo, si nos cuesta hablar en público, hacerlo hasta vencerlo. Interesarse y utilizar las innovaciones tecnológicas o herramientas que mejoren la productividad mientras éstas conviven con lo analógico. Aumentar nuestra inquietud por las tendencias y los detalles que hacen que las cosas sean más interesantes que otras. Trasladarla al equipo y generar nuevos temas de conversación con el fin de desarrollar pensamientos propios sobre temas de actualidad.

 

 

  1. CONSCIENCIA Y VISIÓN

Ser conscientes de la grandeza de este proyecto y su diferenciación. Ir con la cabeza siempre levantada, orgullosos de nuestro enfoque y trabajo. Sacar pecho de nuestras fortalezas y comunicarlas cuando proceda. Detectar a los mejores y elogiar su referencia. Imitar al bueno si es que es imbatible. No siempre podemos inventarnos cosas. Y no esconderlo. Esto también es un valor. Reconocer los éxitos de la competencia e incluso nombrarlos en conferencias. Pedir la opinión sincera de personas del sector de cuyo criterio nos fiemos para ver si el mensaje que queremos trasladar llega igual o distorsionado y para que los ojos de fuera nos ayuden a verlo con perspectiva. Extraer conclusiones y aprendizajes de esto y valorar si hay que cambiar cosas. Participar de los éxitos y los fracasos de los clientes. Darles la importancia que tienen cuando parezca que los premios son solo para nosotros. No buscar el premio ni el aplauso barato pero agradecerlo cuando se produzca. Hablar con los clientes de algo más que de trabajo. Entender que el cliente no es ignorante sino que su posición le hace a veces no comulgar con nuestras ideas. Nadie puede dar consejos a un padre sin tener hijos. Dejar de hacer proyectos grandes para hacer grandes proyectos. Visualizarnos triunfando. Los pensamientos se replican. Ganadores frente a losers. Alegrarse sinceramente de las buenas noticias de los demás (incluida la competencia) y no desear el fracaso del otro. Criticar constructivamente todo lo que sea necesario. Evitar el “es que yo lo hago así” si el método no encaja con los otros. Aceptar que se puede cambiar. Y alegrarse por ello. Reconocer la ignorancia y saber a quién preguntar cuando se desconozca algo. Y tampoco señalar con el dedo al que se equivoque. Agradecer el elogio. Decirnos las cosas buenas. Reforzar la estima del otro. Cuidarnos entre nosotros. Admirar al otro sinceramente. Reconocer sus fortalezas y aprovecharlas. Saber cuándo poner cara de tonto para manejar una situación delicada. Ir de listos en ocasiones puede volverse en nuestra contra. Explicar algo que controlemos muy bien con la empatía de ponerse en el lado del que no sabe para que lo entienda y no le abrumemos con palabrejos y tecnicismos para hacernos los listillos. Interesarse por aspectos personales de la vida de los colaboradores/clientes. Si ha sido mamá hace poco, si ha ganado un premio por algo… Eso demuestra interés por algo más humano que sacar una campaña adelante. Evitar tratar al cliente (especialmente en mails y en persona) como dioses a los que venerar y reír todas las gracias. Esto es percibido como peloteo forzado y no sale bien. Naturalidad siempre, guardando el respeto y con sentido común. Ellos son personas igual que tú y con las mismas ganas de que salga bien para sentirse valorados en su empresa. Eso lo valorarán siempre bien, con bastantes agencias y proveedores tienen que tratar como para no querer llevarse bien con ellos. Saber ceder cuando se requiera a pesar de estar seguros de algo. Aprender de los fracasos y no ocultarlos. Incluso con los clientes. Reconocer los fallos. Valorar y no tratar de esconder nuestros fracasos como la mejor forma de aprender, aunque en el momento escueza. Ayudar a construir el discurso de la compañía pues éste ha de ser una suma de todos, el cual nos creamos y recitemos convencidos. Contar las cosas mientras suceden y no cuando sale bien al tiempo. A la gente le interesa mucho seguir el proceso de algo que tenga posibilidades de triunfar/fracasar. Saber pivotar y tener la flexibilidad como poder ver y reconocer con humildad que hay que hacer cosas con las que en un primer momento no contamos dependiendo de lo que vaya sucediendo. Intentar utilizar el inglés en todas las ocasiones que podamos. Intentar vender más estrategia que implementación. Aunque somos conscientes de que ambas irán de la mano muchas veces. Dedicarle tiempo a lo que nos pone en valor e intentar no perder el tiempo en temas de menor cualificación. Aunque esto suene soberbio, es la única manera de hacer grandes proyectos con solo las manos estrictamente necesarias. Ante la duda, lo que nos diga el corazón (y no la razón).

 

  1. LIFESTYLE

Ser conscientes de que esto no es un proyecto más sino una filosofía de vida que entre todos debemos cuidar. Mantener la exclusividad y el cariño a los proyectos que realicemos. Pagar a la gente un sueldo digno. No intentar buscar tretas para ahorrarnos unos euros y enturbiar el ambiente. No dejar de formarnos nunca. Tener el propósito de mejora constante. En nada sabemos lo suficiente como para relajarnos. Sacar nuestras locuras a pasear. Si el ambiente es bueno, debe de conocerse desde fuera. Valorar la tranquilidad y la estabilidad, haciendo que ésta conviva con la innovación. No querer cambiar de sede, de logo o de lo que sea cada mes. Ahora que, por fin, somos dueños de un proyecto, no queremos ni probablemente sepamos hacer las cosas de otra manera. Por lo tanto, consideramos que incumplir este manifiesto será un fracaso. Intentar ser el máximo tiempo posible felices. No llorar y quejarse como que solo nos pasan a nosotros las cosas malas. No creernos el epicentro del universo. Siendo sinceros, nuestros problemas casi siempre no son tan graves. Evitar el drama como recurso/chantaje emocional. No estresarse. Y si alguien se estresa, el otro le ayuda. Parar cuando el cuerpo avise. Esto es solo un trabajo. Mantener la calma siempre para no arrepentirnos de tomar decisiones en caliente. Controlar nuestras emociones negativas. Dejar inmediatamente todo lo relacionado con el trabajo cuando tengamos una mala noticia de alguien cercano que requiera de nuestro apoyo. Considerar igual a los hombres que a las mujeres. Alegrarse si alguna es madre y no dudar de su implicación. Es impresionante que esto sigue siendo un tema de polémica en ciertas empresas sin corazón. No hay nada más bonito que tener un hijo, es algo que debe alegrarnos y lo solucionaremos trabajando un poco más entre todos o fichando a alguien los meses de baja de la madre para cubrir su trabajo. Nunca (bajo ningún concepto) perder horas de sueño tres días seguidos por un proyecto. Interesarnos por los gustos del otro y no hacerle de menos. Apoyar al enfermo o al que tiene alguien cercano enfermo. No hay nada que una más que estar en los malos momentos. En los buenos es demasiado fácil estar. Ajustar la jornada laboral buscando la máxima eficiencia y la convivencia con la vida personal. Intentar comer en una hora como máximo y salir a la hora por la tarde para poder hacer otros planes (deporte, cine, familia…).Intentar cumplir los horarios y salir a la hora. Los viernes, siempre que no haya algo que no se pueda postergar, irnos a las 15:00 a casa, que ya hemos trabajado suficientes horas durante la semana. Irse a esa hora hace que comiences el fin de semana contento y lo puedas aprovechar bien. No entrar a valorar el look o la vestimenta de las personas del equipo. En una empresa moderna del siglo XXI no debe nunca ser un condicionante esto. De hecho, todo lo contrario: debemos ser capaces de ser nosotros mismos y ganar proyectos sin disfrazarnos. Trasladar al cliente (de una forma que no suene soberbia) que trabajar con nosotros es una oportunidad porque no vamos a coger muchos al año precisamente para poder dedicarles el tiempo y cariño que se merecen. Y eso es la mayor garantía de éxito. No prevalecer el trabajo sobre la vida personal. Y si alguien se pasa, el otro le avisa para volver a la senda correcta. Hacer planes fuera del trabajo de vez en cuando con el equipo y no hablar de trabajo. Leer. Nada más pero tampoco nada menos. Y compartir las lecturas con el equipo para formarnos todos por igual. Irnos de festival juntos al menos un par de veces al año. Emborracharnos juntos y decirnos todo lo que nos queremos y no nos atrevemos a hacer en el día a día. Cuidar nuestra salud. De ella dependerá gran parte del éxito o fracaso del proyecto. Hacer deporte. Viajar por España y el mundo siempre que podamos y entender a los de fuera. La mente solo se abre tanto a través de la lectura. Escuchar (buena, eso sí) música mientras trabajamos. Compartir nuestras playlist con el equipo. Hacer planes con nuestras familias conjuntamente. Esto da mucha seguridad y tranquilidad al otro. No perder el foco de lo verdaderamente importante en la vida: la familia y los amigos. Aunque no lo entiendan del todo, hacer partícipe e informar a la familia y amigos de los grandes hitos. Te darás cuenta de quién te quiere de verdad cuando veas que se alegran sincera y desinteresadamente por ti.

 

  1. COMPAÑERISMO

Decorar la oficina con gusto para sentirnos lo más cómodos posibles. Entender el rol en la compañía y asumirlo con decisión cuando se necesite. No tener despachos individuales ni detalles innecesarios que marquen una distancia física (o, peor, emocional) de los directivos del resto de empleados. Intentar evitar esto hasta que no sea absolutamente necesario. Saber trasladar la cultura de empresa al que llega nuevo o al que lo pregunta. Ensayar el discurso y ADN hasta que nos lo creamos totalmente y que el que nos escuche perciba seguridad. Hablar siempre en primera persona del plural (“nosotros”). Los éxitos y los fracasos son de todos. Comenzar el día en la ofi con una sonrisa y acabarlo con otra. Levantar la mano cuando se necesita ayuda. Con orgullo de tener a alguien cerca que te ayuda encantado. No dudar de los miembros del equipo ni levantar suspicacias. “El amor es todo menos duda”. Entender que si el otro no hace algo es porque de verdad (y por el motivo que sea) no ha podido. No sembrar dudas de alguien del equipo cuando no está. Confiar en el otro y no poner en duda su forma de trabajar aunque sea completamente diferente a la nuestra. Éste es el punto más importante de todos. Bromear con los compañeros. El gafe contagia, el feliz también. No pagar con otros frustraciones de la empresa. Utilizar un lenguaje calmado y no estresante. Y cuando alguien contagie al otro, recordarle que vuelva a la tranquilidad. Ocuparse y no preocuparse. El 80% de las preocupaciones no acaban cumpliéndose. Serenar al que está en un momento tenso y ayudarle a verlo de forma positiva. No echar en cara a los otros si te has quedado trabajando hasta tarde o fuera de hora. Si vas a hacer eso, no lo hagas. Interesarnos por todas las áreas de la empresa y no solo por la nuestra. Enorgullecernos de no  ser expertos en un área sino especialistas en proyectos multiplataforma. Somos gente polivalente. Ayudar al compañero y en especial al más joven e inexperto. Dedicarle al menos todos los días 15 minutos para guiar a estos últimos. Entender que su progresión como profesional y, sobre todo, como persona es, en parte, nuestra responsabilidad. Corregirle como nos hubiera gustado que lo hicieran con nosotros en su día. Comprender el carácter de cada miembro del equipo y valorar sus puntos fuertes. Recordar siempre que somos buenas personas. Entender que cada miembro del equipo es diferente y único. Y buena persona. Respetar al quien lidera un proyecto aunque no comulguemos con alguna de sus decisiones. Llevar y compartir comida en la oficina. Una pastilla de chocolate une mucho más que semanas trabajando juntos. Tratar al becario con el mismo respeto que al CEO de la empresa que sea. Seguir la máxima de que los jefes están o para grandes noticias o para grandes marrones. Por lo que, si, por ejemplo, algo sale muy mal, ellos deben ser los portavoces. Va en su sueldo y en su cargo, se ha de recordar siempre esto aunque parezca un tópico. Remangarse y hacer cosas para las que, en principio no se te ha contratado. Aquí no hay estrellas ni divas. De hecho, las verdaderas estrellas son las que se comportan de forma más cercana y humilde. Incorporar a los proyectos a personas de las que estemos altamente seguros de que van a funcionar. Dedicarle todo el tiempo necesario a conocer talento. Esto evitará situaciones desagradables por ambos lados. Evitar la envidia hacia el compañero. Hablar cara a cara las cosas con propósito constructivo. Saber discernir con criterio y sentido común qué informaciones deben conocerse por todos los trabajadores y cuáles deben ser manejadas con más cautela. Tener un protocolo de actuación establecido para cuando falte una persona el trabajo diario no se resienta hasta su reincorporación. No comparar a una persona del equipo con otra. Casi siempre sería sesgado e injusto. Interiorizar que, aunque somos una startup donde cada pieza es clave, nadie es de verdad imprescindible. Conocer que, si una palabra va de la mano de una startup es ‘riesgo’. Y eso, en lugar de darnos miedo, nos hace estar más despiertos. Aumentar progresivamente las responsabilidades y la seguridad de los miembros del equipo e intentar revisar su trabajo al principio para poder guiarles y aprendan organizadamente y no porque les soltamos a los leones y no les queda otra. No se trata de formar a trabajadores sino a personas. Gestionar la diversidad y saber sacar el máximo provecho de cada persona. No poner a jugar de portero a un delantero. Aprender de los fallos hasta conseguir que todos rindan al máximo. Reflejar por escrito y dejarlo en un lugar visible las cualidades de los miembros del equipo. Esto hará que la gente se sienta valorada, por lo que su rendimiento aumentará (está estudiado y demostrado que cuando sentimos confianza por parte de los que nos rodean aumentamos nuestras prestaciones en porcentajes altísimos).

 

  1. FORMA DE TRABAJAR

No entrar en proyectos que no cumplan la premisa de un brief claro para de verdad poder hacer un buen trabajo. Tampoco aceptar proyectos que no consideremos interesantes para justificar unas nóminas. El día que hagamos eso, moriremos como empresa y seremos una más. Convocar personalmente a quienes queramos hacer partícipes de algo. Aunque tardemos más, es lo justo y eficiente. Intentar hacer rentables todos los proyectos. Que todas estas buenas intenciones no empañen uno de los puntos claves por los que hemos empezado este proyecto: ganar dinero para vivir mejor. No confundir buen rollo con astucia empresarial. De hecho, intentar que éstas convivan. Ser independientes y responsables con nuestro trabajo. Ser maduros y capaces de decidir por nosotros mismos. No enviar mail a las tantas de la madrugada a clientes. Recordar que el trabajo del otro se paga. Y que el nuestro se cobra también. Solo así de verdad seremos honestos con nosotros y nuestros clientes y colaboradores y daremos nuestro 100%. Trabajar ordenadamente y con sentido común. Intentar buscar la máxima eficiencia. Ser Facilitadores Vs. Tapones. No penalizar el teletrabajo ni desconfiar de quien lo practique. De igual modo, ser igual de responsable trabajando desde la oficina que desde casa. Cumplir siempre los plazos, sobre todo con los clientes. Esto demostrará seriedad. Para ello, no pillarnos los dedos con timmings irreales. Aplicarle sentido común a todo. Prepararnos las reuniones para que sean efectivas. Acudir a las mismas con un guión a seguir. Asimismo, no caer en las “reunionitis” que tanto abundan en esta industria. Responder los briefs de los clientes con los objetivos que éstos nos pidan y no los que nosotros queramos. Nadie mejor que el propio cliente conoce mejor su marca. No meter el dedo en el ojo al cliente con sus fallos, a nadie le gusta que le digan lo que hace mal en público. Dedicarle los días necesarios a empaparnos en el proyecto que comienza para de verdad construir con sentido y desde la base. Implicar a todo el equipo en los procesos creativos mientras se respeta la dirección de ese área. Todos podemos tener buenas ideas que aportar. En las figuras directivas, encontrar el balance ideal entre no desaparecer de los proyectos una vez ganados y no necesitar siempre estar en el día a día. Intentar adaptarnos a las necesidades del cliente sabiendo mantener y defender las nuestras propias cuando éstas vayan a repercutir en el resultado. Hacer estatus con cierta recurrencia y que éstos sean eficientes. Convocar/Informar de lo necesario para seguir avanzando en los proyectos. Evitar contarse el fin de semana en el estatus de los lunes por la mañana pues la semana empezaría ya ineficiente. Aprovechar la hora de la comida para reunirse y hablar de cosas pendientes que atañan al equipo. Juntar dos cosas hace eficientes las agendas y que la jornada sea más aprovechada. Conseguir basar nuestro trabajo en tres pilares fundamentales: 1) La mezcla de la larga experiencia de los integrantes del equipo en muchos e importantes proyectos tanto nacionales como internacionales como la intuición. 2) El conocimiento de las tendencias y su uso. 3) La intuición: nos encanta esta frase de Punset (a partir del minuto 13:00) “El descubrimiento más grande de los últimos años es el de constatar que la intuición es una fuente de conocimiento tan válida como la razón. Es más, el pensamiento consciente ocupa un lugar diminuto en el cerebro comparado con el inconsciente, que ocupa mucho mas espacio”. La innovación tiene mucho de intuición, es indudable. Debemos trasladar seguridad a aquellos que a priori no confíen del todo en algo imposible de documentar/justificar previamente como es la intuición. Obviamente, apoyándonos en los otros dos pilares, que son mucho más fáciles de demostrar.

 

  1. CONNECT + DEVELOP

Cuidar las relaciones con los clientes/partners/colaboradores. Evitar los enfrentamientos provocados por el estrés. Hacernos querer. Generar negocio a otras empresas si nosotros no somos el partner adecuado. Desarrollar la habilidad de entender qué empresas se encuentran bien en una modalidad de partnership y cuáles como meros proveedores. Intentar por todos los medios que de cada euro del cliente el máximo se dedique al proyecto y no a gastos innecesarios. No hacer de menos al proveedor. De hecho, no llamarle así sino colaborador (o partner si queremos ser más finos). Intentar beber cervezas con ellos antes y durante los proyectos. Presentarle (y no esconderle) al cliente cuando proceda, destacando que su presencia es algo bueno y no un “parche”. Ayudar a ampliar la red de talento colaborador, una de las patas principales de la empresa. Ayudar a la incorporación de nuevas personas a la empresa o proyectos haciéndoles la entrada sencilla y cómoda. Crear estructuras colaborativas para compartir conocimiento y que el lector/espectador nos asocie a las disciplinas tratadas. Siempre con el apoyo del invitado, no aprovechándonos de él con malas artes y agradeciéndole su colaboración. Derivar trabajo y oportunidades de generar negocio o ingresos extras a gente del equipo. Si una persona está convocada a un evento y no puede ir, la primera opción de sustitución debe ser alguien del equipo, siempre que tenga sentido y no sea forzado. Conseguir confiar en colaboradores de áreas clave (desarrollo, diseño, producción…) para colaborar habitualmente y mejorar procesos con la experiencia conjunta. Desarrollar un modelo de colaboración honesto y que valore nuestro trabajo. Saber presupuestar nuestro trabajo y expertise.

 

  1. ILUSIÓN/MOTIVACIÓN

Contar nuestro proyecto con ilusión. Gran parte de la percepción del que lo escuche vendrá de la mano del entusiasmo que desprendamos. Entender que la fórmula del éxito es una mezcla de talento, decisión y trabajo. Celebrar los éxitos. No puede suceder que se trabaje varias semanas -por ejemplo- en un concurso, se gane y no nos paremos a alegrarnos. Valorar las cosas cuando las disfrutas y no cuando las pierdes. No tener apego por las cosas materiales y sí por las personales. La felicidad debe ser el eje principal del trabajo. Ser optimistas y si alguien cae en el pesimismo, el otro le animará. Poner pasión e ilusión a todo lo que hagamos. No solo al principio sino mantenerla siempre y ayudar a que no decaiga en malos momentos. Ilusionarnos por tonterías. Emocionarnos con las historias personales. Sobre todo de valientes y luchadores. Defender con decisión nuestros argumentos. Con educación y con elegancia. Luchar por cumplir los sueños.

 

  1. CALIDAD

No hacerlo bien solamente. Hacerlo bonito. Y hacerlo FLUOR también. Valorar la belleza de los proyectos. Que la primera impresión sea muy buena. Y que todo documento que salga de nosotros sea impecable tanto en redacción/contenido como en estilo visual. Calidad Vs. Cantidad. Mejor pocos proyectos que nos hagan estar orgullosos de ayudar a nuestros clientes que muchos sin cariño. No confundir servicio con servilismo. Esta frase es uno de los grandes tópicos de la publicidad y rara vez se cumple. Probablemente, esto convivirá de manera ordenada en la medida que el cliente entienda que su éxito es nuestro éxito y que el nivel de implicación y responsabilidad es máximo. Hacer entender que no somos low cost. Lo que sí es claro es que el presupuesto del cliente irá directo al proyecto y no a costes de estructura inmensos como en agencias grandes. Pero la calidad y la implicación se paga y se ha de saber trasladar eso. Intentar que cada pieza de ese contenido que vayamos produciendo sea de una calidad alta. Si no lo va a ser por el motivo que sea (falta de tiempo, carencia de inspiración…) intentar buscar la ayuda los compañeros o, en última instancia, no hacerlo. Solo deberíamos exponer productos/artículos/conferencias/papers de los que nos sintamos orgullosos. Y eso no pasa siempre, por lo que, una vez más: Calidad Vs. Cantidad. Educar y autoeducarnos a valorar correctamente el tiempo necesario para hacer algo con una calidad alta.

 

  1. HONESTIDAD

Hacer las cosas de forma honesta y comunicarlo. Que no solo se haga sino que se sepa lo que hacemos. Ser capaces de decir que no a propuestas que no interesen a pesar de quedar mal. Esto es una empresa y su objetivo es la rentabilidad. Vigilar la rentabilidad de los proyectos. No creernos que solo somos buenos nosotros y los otros son tontos/lelos/jetas. No hacer de menos el trabajo del otro. Genios hay muy pocos, nosotros somos unos buenos trabajadores. Pensar bien del otro y no mal de primeras. Mantener la mirada limpia. Ser sincero siempre, aunque duela. Pero constructivamente. Incluso con las cuentas de la compañía, así todos serán conscientes del estado real. Pero recordando que a veces ser sincero puede ser grosero. Ser educados nos hará respetables. Bajo ningún concepto, excusarnos en la mala suerte o en el fallo del otro. Dedicarle el tiempo que se merece a los proyectos y decir que no si, por cuestiones de tiempo, vamos a entregar algo que no está a la altura. Aunque moleste un poco, a la larga es lo mejor para ambos. Entender que determinados perfiles deben dedicarse a labores de alto nivel para exprimir su potencial. Entender que ‘time is money’ y que en ocasiones algún colaborador externo puede hacer algo y nosotros mientras dedicarle el tiempo a temas más importantes.

 

  1. NEW BUSINESS

Gastar el dinero en cosas que sean imprescindibles y no derrocharlo en caprichos. Si es necesario invertir en algo, invirtamos. Sobre todo si es un activo para generar negocio. Pero intentemos conseguir la mejor calidad-precio. Mejorar nuestra forma de expresarnos en público teniendo como referentes a grandes oradores. Intentar (salvando las distancias y desde la humildad) hacer que la gente salga encantada con nuestras intervenciones. Testar varios formatos hasta encontrar los que mejor funcionan y saber adaptarlos dependiendo del foro. Apoyar siempre al que represente a la empresa, esté donde esté (conferencias, reuniones…). Darle difusión desde nuestros perfiles personales en redes sociales. Comenzar las reuniones con una sonrisa. Ayudar siempre a la difusión de los contenidos que cualquiera del equipo produzca (un artículo, una conferencia, una entrevista, un éxito personal aunque no esté ligado a la empresa…). El éxito del proyecto dependerá en gran medida del éxito y reconocimiento de sus integrantes. Invitar a los clientes o prospects a eventos en los que estemos o consigamos entradas. A todo el mundo le gusta salir de vez en cuando de la oficina y ver algo que sea interesante para su trabajo. Valorar si es posible e interesante obtener alguna matrícula o plaza con mejores condiciones para algún cliente o persona interesante. Hacerlo con naturalidad y sin forzarlo. Mejorar nuestro personal branding orientándolo a obtener notoriedad ligada a la empresa. Descargar a las figuras habituales en eventos/foros/congresos de todo el foco mediático y repartirlo entre otras personas clave de la empresa que den un paso adelante en notoriedad en el sector. Cambiar determinadas formas complejas de expresarse que hacen que un buen mensaje no llegue a entenderse del todo ni tan lejos como merece.

 

  1. BRAIN

Tratar de orientar todas nuestras participaciones en eventos, colaboraciones en publicaciones y demás momentos en oportunidades para hacer llegar nuestro ADN y servicios. Siempre con clase y sin forzarlo. Si no procede en ese momento, no procede. Mantener nuestro discurso y modelo de negocio a sabiendas de que los inicios son siempre difíciles. No entrar en proyectos que desestimamos en el business plan. Mantener la coherencia y lo que se ha planteado en momentos de serenidad a pesar de los vaivenes. Especial importancia la del equipo directivo, quien no debe nunca contagiar/dejar entrever las dudas o temores que surjan durante el camino. Si ellos flaquean, el resto lo hará también. Ésta es una responsabilidad muy importante y difícil de llevar a cabo pero se debe hacer un esfuerzo extra para que la calma deje rendir a tope al equipo. Trazar una estrategia (y cumplirla) para posicionarnos en áreas clave en un futuro cercano. Este tema es muy importante, no debe dejarse como no prioritario porque es de lo que es probable que podamos vivir los próximos años si lo hacemos bien desde ya. Tener un pool de 4-5 presentaciones sobre temas en los que estemos posicionados y que cualquiera del equipo directivo de FLUOR las use dependiendo el evento al que nos llamen. Explotarlas en los máximos sitios posibles (sin repetir público) e ir mejorándolas a medida que haya novedades. Conseguir trasladar que ésa es nuestra visión como compañía de esos temas (no son opiniones personales). Compartir conocimiento siempre que podamos y/o nos lo reclamen. Por escrito, de forma oral o como sea. Igual entre nosotros, que a un estudiante de 1º de carrera que al presidente de Telefónica. El grupo privado en Facebook es de obligada lectura y participación. Consultar fuentes de interés para nuestro sector para estar al día. Revisar en detalle esos contenidos producidos por el equipo y debatir sobre ellos. Todos debemos leer y dedicarle 10 minutos a conocer qué ha hecho el otro. Y, por supuesto, a todos nos gusta que reconozcan nuestro esfuerzo. Calendarizar nuestra presencia formativa ya cerrada (definiendo qué contar en cada evento) y detectar los eventos interesantes en los que debamos estar para tener presencia destacada en los lugares más importantes para nuestro core business. Interesarse por disciplinas universales (filosofía, literatura, arte, historia…). La cultura general hace los proyectos mejores. Dedicarle todos los días un rato a leer algo interesante y a difundirlo por nuestros medios propios. El posicionamiento y conseguir estar en el Top of Mind de los posibles clientes/colaboradores se consigue tacita a tacita, no es fruto de milagros ni carambolas. Acabar integrando esto a nuestro trabajo diario para que salga solo y no como una imposición.

Publicado en : FLUOR Lifestyle Manifiesto FLUOR

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